Los cómplices encubiertos de las bandas criminales rendirán cuentas por el chantaje.

Las grandes redes de fraude actúan cada vez más fuera de los países donde residen sus víctimas, por lo que Estados Unidos decidió intensificar la presión mediante normas migratorias. El Departamento de Estado introdujo restricciones globales de visado para extranjeros implicados en ciberdelitos, fraudes por internet y extorsión sexual.
La nueva política se basa en la sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de EE. UU. Las restricciones pueden aplicarse no solo a los organizadores de los esquemas delictivos, sino también a las personas que les ayudaron a operar. En casos concretos, las medidas pueden afectar a los familiares cercanos de las personas implicadas.
El Departamento de Estado vinculó la decisión al aumento del fraude de inversión en internet. Según la agencia, solo en 2024 los delincuentes robaron a los estadounidenses al menos 10.000 millones de dólares. Muchos esquemas son organizados por grupos transnacionales chinos, y esas operaciones también alimentan el blanqueo de capitales, la corrupción y el tráfico de personas.
Otra razón fueron los delitos contra menores. Los delincuentes que operan desde el extranjero obtienen material íntimo y exigen dinero, amenazando con publicar las imágenes o enviarlas a conocidos de la víctima.
Las restricciones de visado complementarán las sanciones, el enjuiciamiento penal, la confiscación de activos, las solicitudes de extradición y la cooperación internacional entre las fuerzas del orden. En el comunicado no se nombran personas concretas ni se detallan los primeros casos de aplicación de la nueva política.