La herramienta de IA favorita de muchos corre el riesgo de quedar tras un telón de acero digital.

Los modelos avanzados de inteligencia artificial se están convirtiendo gradualmente en un recurso estratégico, y Pekín está considerando restricciones que podrían cerrar el acceso de usuarios extranjeros a los desarrollos chinos más potentes. Justo como recientemente comenzaron a hacerlo en Estados Unidos.
En el último mes, el Ministerio de Comercio de China sostuvo varias reuniones con Alibaba, ByteDance y Z.ai. Funcionarios y representantes de las compañías discutieron el control sobre la difusión de modelos de IA ya creados y aún no publicados. Las autoridades aún no han tomado una decisión final.
Las restricciones pueden afectar tanto a sistemas cerrados, accesibles solo a través de los servicios de los desarrolladores, como a modelos con pesos abiertos. En este último caso, los usuarios pueden descargar los parámetros principales del modelo, ejecutarlo en su propio hardware y adaptarlo a sus tareas. Entre los desarrollos chinos conocidos de este nivel se encuentran Qwen, Doubao, GLM y DeepSeek. Esta última, por cierto, recientemente comenzó a desarrollar sus propios chips de IA.
Los asistentes a las reuniones también debatieron castigos más severos por el robo o la filtración de tecnologías de IA. Tales infracciones podrían quedar incluidas en el ámbito de la ley de seguridad nacional. Además, las autoridades están considerando nuevas normas para los inversores que financian empresas emergentes chinas en el ámbito de la inteligencia artificial.
Las posibles medidas todavía se encuentran en una etapa inicial. Las restricciones podrían aplicarse solo a modelos futuros, y la forma de controlar el acceso extranjero aún no se ha determinado. El Ministerio de Comercio de China, el Comité Estatal de Desarrollo y Reforma, así como las empresas participantes, no comentaron las conversaciones.
Los modelos chinos ganaron rápidamente popularidad fuera del país gracias a su coste comparativamente bajo y a sus crecientes capacidades. Restringir el acceso podría reducir la variedad de sistemas disponibles y aumentar los gastos de las empresas que utilizan desarrollos chinos. Sin embargo, por ahora se trata solo de un escenario posible; no se han fijado plazos para la adopción de nuevas normas.