Una sola señal incorrecta puede hacer saltar los sensores y arruinar toda la operación.

La infraestructura submarina requiere cada vez más protección no solo frente a los submarinos convencionales, y en los ejercicios Lanternfish 2026 la Armada de EE. UU. probó un sistema de detección de vehículos submarinos autónomos. Ultra Maritime y Anduril demostraron cómo una red distribuida de sensores hidroacústicos puede localizar, seguir y clasificar tales blancos en condiciones similares a la protección de un puerto.
El sonar desplegable de Ultra Maritime durante la demostración detectó de forma constante vehículos autónomos de diámetro medio y grande. El sistema identificaba el tipo de objetivo y transmitía datos sobre su movimiento a los centros de control de operaciones submarinas. La prueba tuvo carácter de verificación de concepto y no implicó la adopción de la tecnología en servicio.
Los vehículos submarinos autónomos son más difíciles de detectar que los submarinos tripulados. Estas máquinas funcionan más silenciosas, se desplazan a distintas profundidades y pueden ejecutar maniobras programadas. La débil firma acústica debe separarse del ruido del océano, de la fauna marina y de dispositivos civiles inocuos. Una clasificación errónea puede provocar un gasto inútil de recursos y revelar la ubicación de los sensores.
Ultra Maritime combinó el sonar con el sistema Seabed Sentry de Anduril. Esa combinación forma una red distribuida que puede desplegarse desde plataformas tripuladas y no tripuladas. Los desarrolladores prevén tanto la instalación permanente como el uso temporal en zonas remotas, pasos marítimos estrechos y cerca de comunicaciones importantes.
La Armada de EE. UU. desarrolla estas tecnologías para la protección de cables submarinos, tuberías y conjuntos de sensores. Los medios habituales de defensa antisubmarina están diseñados sobre todo para submarinos más grandes y son menos adecuados para aparatos pequeños y de baja velocidad.
Los ejercicios Lanternfish 2026 demostraron que los blancos autónomos se pueden detectar y clasificar a escala de maniobras, sin embargo, no se ha anunciado una decisión sobre adquisiciones a gran escala.