Las ambulancias se ven obligadas a cambiar de ruta para salvar a pacientes graves.

Las fallas en la infraestructura digital de las organizaciones sanitarias afectan cada vez más directamente al funcionamiento de las clínicas, y otro caso de este tipo ocurrió en Estados Unidos, donde un incidente cibernético obligó a un gran sistema de salud a limitar temporalmente parte de sus servicios. La red sanitaria AnMed en Carolina del Sur cerró decenas de centros ambulatorios después de que software malicioso interrumpiera el funcionamiento de su red.
Los problemas comenzaron el domingo 26 de julio, cuando en todas las unidades de AnMed en Carolina del Sur y el noreste de Georgia dejaron de funcionar las líneas telefónicas y el acceso a internet. Más tarde la organización precisó que la causa del fallo fue un programa malicioso que interrumpió el funcionamiento de su red interna.
El lunes AnMed cerró las oficinas del grupo médico y los centros de diagnóstico. A los pacientes con procedimientos programados no urgentes se les debía notificar. Al mismo tiempo, tres servicios de atención urgente continuaron atendiendo a pacientes, y los servicios de emergencia, las urgencias pediátricas, los laboratorios y las unidades terapéuticas mantuvieron su actividad.
Debido a las interrupciones, parte de los pacientes tuvieron que ser derivados a otros hospitales. Un portavoz del servicio de ambulancias Medshore indicó que algunos pacientes de AnMed fueron trasladados a centros médicos de Greenville. En la propia red declararon que las decisiones sobre traslados y cambios en los tratamientos se tomaron teniendo en cuenta la seguridad de los pacientes.
AnMed involucró en la investigación a especialistas externos en ciberseguridad, así como a agencias estatales y federales. La organización no ha informado aún cuándo restablecerá completamente el servicio, cuántos pacientes fueron afectados por el incidente ni si se produjo una fuga de datos médicos.
Al momento de la publicación, AnMed no había confirmado un ataque de ransomware, la existencia de una exigencia de rescate ni la implicación de un grupo concreto. Tampoco se han publicado declaraciones de posibles atacantes. Para reducir el riesgo de incidentes similares se recomienda a las organizaciones sanitarias mantener planes de respuesta ante ciberataques, actualizar regularmente los sistemas de seguridad y preparar con antelación procedimientos de funcionamiento en caso de fallo de los servicios digitales.