Los comercios seguirán abiertos incluso ante un corte total de comunicaciones.

El sistema bancario rara vez se convierte en objetivo de desastres naturales, pero los ciberdelincuentes lo han transformado desde hace tiempo en uno de los principales blancos de ataques —y en Dinamarca decidieron preparar con antelación una alternativa de reserva por si la infraestructura principal falla. Así, el Banco Nacional de Dinamarca comenzó a desarrollar un sistema de reserva llamado Dormant Emergency Bank (DEB), que debe entrar en funcionamiento si un ciberataque de gran escala paraliza la actividad del banco o de toda la infraestructura de pagos del país.
El proyecto forma parte del plan estratégico para garantizar la continuidad del sector financiero en situaciones de emergencia, presentado en diciembre de 2025. Según el documento, ante un ataque de gran magnitud el DEB permitirá a empresas y ciudadanos seguir usando tarjetas de pago, cobrar salarios y transferir dinero mientras la infraestructura principal siga inaccesible.
Según el presidente del Banco Nacional de Dinamarca, Ulrik Nødgaard, la plataforma de reserva será un nivel adicional de protección para la economía danesa. Si un gran banco quedara paralizado por un ciberataque masivo, el DEB debería activarse y permitir que la sociedad y las empresas continúen operando con normalidad hasta que se elimine la amenaza.
El plan estratégico considera al DEB como un sistema de reserva descentralizado, orientado a proteger los servicios de pago frente a ataques prolongados que empleen inteligencia artificial. Se trata de escenarios en los que la infraestructura informática de los bancos queda bloqueada durante un largo periodo, lo que priva a ciudadanos y empresas de la posibilidad de realizar operaciones bancarias ordinarias.
Además del DEB, el plan incluye el mecanismo Card Payment Contingency (CPC), que permite a las tiendas seguir funcionando durante fallos de los sistemas informáticos. Gracias al CPC, los compradores podrán pagar con tarjetas físicas y monederos móviles —Vipps, Apple Pay, Google Pay, Dankort, Mastercard y Visa— durante siete días incluso si los sistemas bancarios están desconectados. El sistema ya se está probando en fase piloto en todo el país; se espera su despliegue completo en cadenas de supermercados y farmacias antes de finales de 2026.
El mecanismo CPC está diseñado para que los terminales de pago de las tiendas procesen y almacenen las transacciones fuera de línea, y, una vez restablecida la conexión, las operaciones se liquiden automáticamente a través de los bancos de los compradores. Según Nødgaard, la solución técnica desarrollada elimina los problemas principales vinculados a grandes fallos de los sistemas informáticos.
Para reducir el riesgo de este tipo de ataques, en Dinamarca apuestan por la duplicación de la infraestructura crítica y por la preparación anticipada de mecanismos de pago fuera de línea, que permiten que la economía siga funcionando incluso si las principales sistemas bancarios dejan de operar.