STRATOS puede rastrear un aparato incluso cuando ya tiene la ruta cargada y no transmite nada.

Un dron ya no necesita delatarse con una señal de radio para entrar en el campo de visión de un sistema de contramedidas contra vehículos aéreos no tripulados. AEye y la sueca Swiftstrike AI han decidido integrar el lidar de largo alcance STRATOS con un sistema autónomo de detección e intercepción de pequeños objetivos aéreos. Los desarrolladores esperan detectar aparatos pequeños sin un canal de radio activo a distancias de hasta 1,5 km; sin embargo, el sistema integrado final aún no se ha presentado y no se han publicado pruebas independientes que confirmen esa distancia contra drones.
Los sistemas habituales de detección por radiofrecuencia buscan el intercambio de datos entre el dron y el operador. Ese enfoque funciona bien contra aparatos con el canal de control permanentemente activo, pero resulta menos útil si el dron recibió la ruta de antemano, actúa de forma autónoma o transmite la mínima información. AEye afirma que cada vez más sistemas no tripulados pueden prescindir de la comunicación por radio constante, por lo que los desarrolladores de sistemas de detección añaden sensores que no necesitan la señal electrónica del objetivo.
STRATOS utiliza lidar, es decir un telémetro láser que emite pulsos de luz, recibe el reflejo y determina la distancia a los objetos circundantes según el tiempo de retorno. Una gran cantidad de mediciones genera una nube de puntos tridimensional, por lo que el sensor puede estimar no solo la dirección hacia el objetivo sino también su distancia, altura y movimiento. La ausencia de un transmisor de radio en el dron no afecta de forma fundamental este método de detección.
Según las especificaciones del fabricante, STRATOS puede detectar objetos a distancias de hasta 1,5 km. El campo de visión máximo es de 30°, la resolución angular alcanza 0,02° × 0,03°, y el sensor genera hasta 1,5 millones de puntos por segundo. La carcasa, de tamaño aproximado 3,8 × 12,5 × 14 cm, es comparable a la de un smartphone grande.
La alta resolución angular es especialmente importante al buscar drones pequeños. Cuanto más lejos está el aparato pequeño, menor es el área del espacio que ocupa su reflejo, por lo que al sensor le toca separar unos pocos puntos útiles del fondo. AEye afirma que STRATOS supera en más del doble al lidar anterior, Apollo, en resolución angular. En Apollo la cifra es 0,05° × 0,05°, y la distancia declarada está limitada a un kilómetro.
Swiftstrike planea integrar los datos del lidar en su propio sistema multisensor. La plataforma de la compañía integra sensores de vigilancia, software de reconocimiento de objetivos y medios de intercepción física. Distintos sensores deben complementarse entre sí: el equipo de radiofrecuencia puede localizar transmisores activos, otros sensores siguen al propio vehículo aéreo, y la parte de software reúne las observaciones en una imagen única.
Un esquema así resuelve otro problema de la protección contra drones. Un tipo de sensor rara vez funciona igual de bien en todas las condiciones. Los medios de radiofrecuencia dependen de la presencia de emisión, las cámaras requieren buena visibilidad, y el radar debe separar un pequeño objetivo que vuela bajo de múltiples reflexiones. En la guía sobre contramedidas contra drones del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU., entre los medios de detección más comunes se enumeran por separado radares, sensores pasivos de radiofrecuencia, cámaras ópticas e infrarrojas, así como sistemas acústicos. En la práctica, los desarrolladores suelen combinar varios métodos.
El lidar también tiene limitaciones. Para medir, el sensor requiere visibilidad directa del objetivo, y la calidad de la señal reflejada depende de la distancia, la superficie del objeto y las condiciones de la atmósfera. La lluvia, la niebla, el humo y otras partículas dispersan la luz, por lo que la distancia nominal no implica la detección garantizada de cualquier dron pequeño a 1,5 km en condiciones reales. El propio fabricante, en las cláusulas legales del anuncio, advierte explícitamente que el sistema futuro puede no alcanzar las distancias, la precisión o la fiabilidad declaradas en la aplicación práctica.
Por ahora AEye y Swiftstrike han anunciado precisamente el desarrollo e integración, no un sistema en serie. Las empresas no han dado plazos de despliegue, clientes ni resultados de pruebas de campo de STRATOS contra pequeños objetivos aéreos. Por eso la distancia de 1,5 km debe considerarse una característica declarada del sensor, y la capacidad de la nueva combinación para reconocer de forma estable drones que no emiten señales de radio aún tiene que confirmarse en la práctica.