Las crecientes demandas de las redes neuronales exigen medidas drásticas e impopulares.

Mientras la inteligencia artificial consume cada vez más electricidad, los fabricantes de automóviles empiezan a buscar una solución al problema donde menos la esperaban — en los vehículos eléctricos aparcados. General Motors anunció el lanzamiento de la tecnología vehicle-to-grid (V2G), que permite a los vehículos eléctricos devolver la energía almacenada a la red durante los periodos de máxima demanda.
La idea es sencilla: cientos de miles de vehículos eléctricos pasan la mayor parte del tiempo aparcados, guardando en sus baterías una cantidad significativa de energía. GM pretende utilizar ese recurso. Según la compañía, en las carreteras de EE. UU. hoy existen más de 250 000 vehículos bidireccionales (capaces de devolver energía a la red) de las marcas Chevy, Cadillac y GMC — la capacidad conjunta de sus baterías es teóricamente suficiente para abastecer de electricidad a 120 000 hogares durante una semana entera.
Los propietarios de vehículos eléctricos compatibles recibirán la actualización de firmware de forma automática — esta activará la capacidad de enviar energía a la red. La tecnología ya se está probando: en el norte de California GM, junto con PG&E, está formando una flota de 52 000 vehículos eléctricos para equilibrar la carga de la red, con lanzamiento previsto para 2030. En Michigan la compañía está probando el sistema en 30 hogares de sus propios empleados junto con DTE Energy.
Paralelamente, GM anunció sistemas de almacenamiento de energía industriales basados en baterías de ion de sodio — en asociación con la empresa Peak Energy. A diferencia de las de litio, las baterías de sodio son más baratas de fabricar, menos propensas a incendiarse y funcionan mejor con bajas temperaturas, aunque GM no las considera para sus propios vehículos eléctricos.
Otro anuncio fue el servicio Energy Pass — una función en las aplicaciones móviles de GM que permite a los propietarios de vehículos eléctricos localizar estaciones de carga, iniciar la carga y pagarla a través de una interfaz única sin registrarse ante cada operador por separado. El servicio ya es compatible con las redes de Tesla, Electrify America e IONNA.