El simple desplazamiento por el feed se ha convertido en un asunto clave para los abogados.

La disputa sobre la seguridad de las plataformas sociales para niños se está convirtiendo cada vez más en una cuestión de dónde termina la participación habitual y dónde comienza la adicción perjudicial: en Estados Unidos cuatro estados buscan obtener multas por aproximadamente 1,4 billones de dólares en un caso contra Meta Platforms.
La demanda de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey acusa que Facebook e Instagram fueron diseñados deliberadamente para que los usuarios jóvenes pasaran más tiempo en ellos y les resultara más difícil dejar los servicios. Las autoridades también sostienen que las declaraciones públicas sobre la seguridad de las plataformas inducían a error.
La cifra de las posibles multas se dio a conocer en documentos judiciales presentados antes del juicio en Oakland, que está programado para agosto. Los estados calculan las multas en función del número de presuntas infracciones y de los montos de las sanciones establecidos por las leyes locales de protección al consumidor. El número de infracciones se relaciona con la estimación de la cantidad de adolescentes y niños que podrían haber sido afectados por las mecánicas controvertidas de las plataformas.
La empresa rechaza las estimaciones y las propias acusaciones. La defensa sostiene que los demandantes no han demostrado el engaño a los usuarios, y que el concepto de dependencia de las redes sociales no está establecido como un estado psiquiátrico separado. Según esta lógica, no se puede considerar falsas las declaraciones de que las plataformas no causan adicción sin un criterio médico establecido.
El caso no se limita a los cuatro estados. En total, 29 estados han presentado demandas federales; muchos de ellos también acusan a la empresa de recopilar datos de menores sin el consentimiento adecuado de los padres. La jueza Yvonne González Rogers ya rechazó anular el juicio de agosto, porque en el caso siguen existiendo hechos controvertidos sobre la posible adicción, las declaraciones sobre el diseño de las plataformas y la orientación de los servicios hacia los niños.
Paralelamente se presentan acusaciones similares contra otras grandes plataformas sociales, entre ellas Snapchat, YouTube y TikTok. En marzo, un jurado en Nuevo México ya otorgó al estado 375 millones de dólares tras concluir que hubo engaño a los consumidores. Ahora el tribunal decide por separado sobre medidas adicionales y posibles cambios en la operación de los servicios.