Entró a leer las noticias y su computadora se infectó: revelan detalles de un nuevo esquema de ataque 0‑click.

Entró a leer las noticias y su computadora se infectó: revelan detalles de un nuevo esquema de ataque 0‑click.

Corea del Sur advierte que visitar sitios de noticias y de salud hackeados puede infectar computadoras.

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Un habitual sitio de noticias o de un hospital puede convertirse en una trampa, incluso si el visitante no descarga ni hace clic en nada. Las autoridades surcoreanas advirtieron sobre una serie de ataques en los que grupos de hackers vinculados a estados infectan ordenadores a través de recursos web comprometidos y programas de protección obsoletos.

La advertencia conjunta la emitieron el Servicio Nacional de Inteligencia y los reguladores de Corea del Sur, así como varias empresas del sector. Los autores del informe no identificaron un país o un grupo concreto detrás de los ataques.

Los atacantes emplean dos escenarios principales. En el primero, la víctima recibe un mensaje que simula ser un currículum, una oferta de empleo, una donación o una propuesta de inversión. El enlace dirige a una página preparada, un blog, un repositorio de GitHub o a un sitio ya comprometido. A veces los delincuentes toman el control de la cuenta real de un responsable de contratación y envían un archivo comprimido con una supuesta oferta de empleo protegida. En su interior hay un programa malicioso que se ejecuta al abrir el archivo.

El segundo escenario es más peligroso porque no requiere acciones evidentes por parte del usuario. Los hackers comprometen de antemano sitios populares de noticias, médicos y pequeños, y luego añaden en su código un script malicioso oculto. La página sigue pareciendo normal y el navegador no muestra solicitudes de instalación. La infección se produce por una vulnerabilidad en una versión antigua de un programa de firma electrónica, de verificación de certificados o de protección de entrada de teclado. Toda la cadena de infección es así: los delincuentes inyectan código en el sitio, el visitante abre la página y el programa vulnerable descarga de forma silenciosa el archivo malicioso.

Tras la infiltración, el programa malicioso roba las contraseñas guardadas en Chrome y Edge, los datos introducidos de cuentas y los números de tarjetas bancarias. También quedan en riesgo documentos, fotos, contactos, correspondencia, capturas de pantalla, carpetas compartidas y los almacenes en la nube corporativos. El equipo infectado puede convertirse en un punto de entrada para la propagación posterior en la red de la oficina o del hogar.

Para las empresas, las consecuencias pueden incluir la fuga de código fuente, datos de clientes y de personal, documentos internos y secretos comerciales. Los materiales robados pueden ser usados por los delincuentes para extorsionar, amenazando con publicar o transmitir la información a terceros.

Las autoridades surcoreanas aconsejan actualizar los sistemas operativos, los navegadores y todos los programas de seguridad, y eliminar las aplicaciones antiguas que no sean necesarias. Para las cuentas importantes conviene activar la autenticación de dos factores y evitar almacenar contraseñas en el navegador. A las organizaciones se les recomienda revisar estaciones de trabajo y servidores, limitar el acceso directo de los sistemas críticos a Internet, segmentar las redes y monitorizar signos de intrusión.

A los desarrolladores, por separado, se les recordó que deben comprobar los componentes abiertos en busca de vulnerabilidades conocidas, controlar el entorno de compilación y usar repositorios de confianza. A los propietarios de sitios se les aconseja cerrar servicios innecesarios, limitar el acceso a las páginas administrativas, eliminar archivos ajenos y buscar constantemente cambios de código y scripts maliciosos.