Por $3.000 al mes, estafadores contratan en la nube una plataforma "llave en mano" para estafar
Delincuentes descubren una forma alarmantemente sencilla de convertir chatbots en cómplices de ataques informáticos.
Ciberdelincuentes buscaban carteras de criptomonedas mientras un desconocido permanecía sentado a sus espaldas.
Cuanto más investigaban las autoridades, más se agudizaba el debate sobre la privacidad en Internet.
La defensa detectó la amenaza antes de que la situación se descontrolara.
Una vulnerabilidad en un servicio permitió infiltrarse en la red corporativa con solo un par de comandos.
Un comando oculto en hebreo eludió la seguridad de Atlas y otros navegadores con IA.
Otra corporación corre el riesgo de repetir la triste suerte de sus predecesoras.
Ingenieros reducen en un 90% el consumo de memoria RAM y aceleran la compilación 2,3 veces.
Hombre podría afrontar hasta 32 años de prisión por filtrar secretos de 165 empresas.
Los delincuentes no tuvieron que infiltrarse en el servidor. La plataforma ejecutó los scripts "khunt" y entregó el control del sistema.
Búhos sabios, lobos valientes y prácticamente sin heroínas: bienvenidos al futuro de la literatura.
Basta con abrir la página: ni siquiera hace falta hacer clic.
Durante doce años los desarrolladores mantuvieron la puerta entreabierta. Nadie se dio cuenta.
El modelo debía burlar el entorno de pruebas, pero acabó atacando a desarrolladores reales.