Qué se sabe del grupo Pink, que no hackea sistemas sino que simplemente pide que lo dejen entrar.
Cómo el cierre de un proyecto desató un debate sobre el futuro de toda la industria del entretenimiento en línea
Microsoft presenta dispositivos que podrían reemplazar al ordenador tradicional en la oficina
Antes hacía falta todo un estudio para fabricar una mentira creíble; ahora basta con un par de clics.
Observadores impotentes: una montura común se convirtió de repente en una chuleta invisible.
Empleados robaron criptomonedas aprovechando la ventana entre un fallo y su corrección.
Este precedente podría redefinir para siempre quién debe asumir la responsabilidad por el engaño.
El ataque de fuerza bruta a Dashlane resultó ser más sencillo de lo que afirmaban los comunicados de prensa.
¿Olvidaste un USB en un taxi? Envíale un mensaje y despreocúpate.
Un solo carácter en la solicitud bastó para que una cuenta ajena obtuviera permisos elevados.
Los autores no apostaron por un solo tipo de dispositivo, sino por toda una multitud de objetivos fáciles — y no se equivocaron.
Nuevo modo convierte a un asistente antes inteligente en un paranoico corriente.
Ni archivos ni rastros: solo sus datos financieros en un servidor ajeno.
Surgen nuevas amenazas donde la protección aún no se ha vuelto costumbre.
Windows cargó automáticamente una DLL y un hacker se aprovechó de ello.