Se acabó jugar a las casitas.

Las autoridades del Reino Unido han decidido tomar medidas enérgicas contra uno de los segmentos más controvertidos de internet. Se trata de la pornografía que, según el gobierno, está directamente relacionada con la violencia y los abusos en la vida real.
El gobierno introdujo enmiendas al proyecto de ley sobre delincuencia y orden público, que establecen responsabilidad penal por la posesión y difusión de material que muestre incesto, así como escenas en las que adultos representan a niños. También estarán prohibidos los vídeos con escenas sexuales entre familiares, incluidas las familias adoptivas y las familias con hermanastros, si uno de los participantes representa a un menor.
La publicación de ese contenido se castiga con hasta cinco años de prisión. La posesión, hasta tres años si se trata de papeles de «adulto con apariencia de niño», y hasta dos años en los casos de incesto.
Las autoridades consideran que ese tipo de material crea normas peligrosas y puede facilitar la difusión de la violencia sexual, especialmente contra los niños. Las enmiendas forman parte de un programa más amplio destinado a reducir la violencia contra mujeres y niñas durante los próximos diez años.
Se prestó especial atención a la responsabilidad de las empresas tecnológicas. Los directivos pueden ser responsabilizados si las plataformas no eliminan imágenes íntimas publicadas sin el consentimiento de la persona. En tal caso pueden imponerse multas y penas de prisión.
El ministro de seguridad en línea Kanishka Narayan declaró que muchas mujeres se enfrentan a la publicación de fotos personales sin permiso, y que las nuevas medidas deben obligar a las empresas a responder más rápidamente a estos casos. Según él, no se trata de recomendaciones, sino de obligaciones que los directivos deben cumplir.
Las enmiendas se elaboraron con la participación de activistas sociales que llevaban tiempo demandando la prohibición de ese tipo de contenido. Las autoridades británicas subrayan que dichos materiales están ampliamente disponibles en la red y causan daño directo, ya que diluyen los límites de lo aceptable y pueden justificar la violencia intrafamiliar.
Las nuevas medidas continúan una serie de iniciativas destinadas a la protección de las víctimas. Anteriormente, en el país ya se prohibieron las escenas de estrangulamiento en la pornografía y se limitó el uso de aplicaciones que crean imágenes desnudas falsas.