Ahora las altas autoridades vigilarán de cerca cada pago.

Las monedas estables denominadas en dólares cada vez salen más del mercado de criptomonedas y se convierten en una herramienta de pagos internacionales. Ante el aumento de popularidad de esos activos, representantes de bancos centrales hablan cada vez más no de ventajas tecnológicas sino de efectos secundarios para la estabilidad financiera, el control fiscal y la soberanía monetaria de países enteros.
Pablo Hernández de Cos afirmó que la difusión de las monedas estables vinculadas al dólar crea riesgos serios para la integridad financiera y facilita la elusión de la regulación. Según su valoración, las economías en desarrollo son especialmente vulnerables, donde esos instrumentos pueden ayudar a sortear controles de divisas, acelerar la fuga de capitales y aumentar la dependencia del dólar.
Pablo Hernández de Cos también relacionó el crecimiento de las monedas estables con nuevas oportunidades para eludir impuestos. En sus palabras, esos activos ya ocupan un lugar notable en operaciones ilegales dentro del entorno de las criptomonedas.
El tema se discutió en reuniones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial en Washington la semana pasada. Como escribe Financial Times, varios responsables financieros calificaron la expansión del uso de las monedas estables en dólares como una amenaza potencial para la resiliencia de los mercados en economías emergentes.
El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, informó que los reguladores vigilan de cerca si las monedas estables comenzarían a desplazar a las monedas nacionales en los pagos internos. Al mismo tiempo, según Bailey, el trabajo sobre normas internacionales para esos activos avanza más despacio de lo esperado hace un año.
En Europa el problema también se analiza desde otra perspectiva. El ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure, instó a los bancos europeos a desarrollar con más empeño monedas estables vinculadas al euro y depósitos tokenizados. Según las autoridades francesas, esa estrategia ayudaría a reducir la dependencia de la región frente a proveedores de pagos externos. Lescure calificó de insuficiente el volumen actual de monedas estables en euros en comparación con las denominadas en dólares y apoyó el lanzamiento de un nuevo proyecto de bancos europeos, que debería presentar su propia herramienta más adelante en 2026.
Cabe señalar que los emisores de monedas estables pueden bloquear transferencias de tokens concretos o retirarlos completamente de la circulación por petición de los reguladores, tras ataques informáticos o por cuestiones de cumplimiento normativo. Para las empresas, ese mecanismo supone no solo un riesgo de mercado, sino también un riesgo de gobernanza incorporado en la propia infraestructura digital.